Buenos Aires está marcada por un denso paisaje de sitios y símbolos de la memoria, que refleja las luchas del país con la violencia estatal, el terrorismo y la pérdida colectiva. Sitios como el Parque de la Memoria y el Museo de la ESMA conmemoran a las víctimas del terrorismo de estado, mientras que las manifestaciones semanales de las Madres de Plaza de Mayo preservan la demanda por verdad y justicia por los desaparecidos. Otros sitios, incluyendo el homenaje a las víctimas del atentado a la AMIA, diferentes santuarios en la calle y arte callejera vinculada a tragedias tales como el incendio en la sala de conciertos de rock República Cromañón, muestran cómo los espacios públicos de la ciudad se vuelven un medio para el duelo, la rememoración y la acción cívica. En conjunto, estos lugares y símbolos revelan que la memoria en Buenos Aires es tanto institucionalizada como vivida, formando debates continuos sobre la justicia, la responsabilidad y la sobrevida de la violencia.

Parque de la Memoria - Monumento a las víctimas del terrorismo de Estado, Buenos Aires.
El Parque de la Memoria de Buenos Aires es un espacio conmemorativo a las víctimas del terrorismo de Estado argentino entre 1976 y 1983. Cuenta con un monumento con los nombres de los desaparecidos y asesinados, un jardín de esculturas y un espacio artístico con exhibiciones y testimonios. Situado en las orillas del Río de la Plata, el parque incluye una pasarela que conduce a los visitantes hasta el río, donde muchas víctimas fueron arrojadas a la muerte. El parque sirve como memorial y espacio de reflexión sobre las atrocidades cometidas durante la dictadura militar.
Cuarta Marcha de Resistencia en la Plaza Central de Buenos Aires (1984). 
Las «Marchas de Resistencia» son las silenciosas protestas semanales de las Madres de Plaza de Mayo en Argentina, que marchan alrededor de la Pirámide de Mayo en Buenos Aires exigiendo saber el paradero de sus hijos, desaparecidos durante la dictadura militar de 1976-1983. Este movimiento de protesta, identificado por sus pañuelos blancos, comenzó en 1977 y ha continuado durante décadas en reclamo de justicia y la recuperación de los restos de las víctimas. La lucha de las Madres se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos humanos a nivel mundial.

Frente del Museo y Sitio de Memoria ESMA – Antiguo Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio, Buenos Aires, Argentina. El edificio se encuentra al interior del complejo de la antigua Escuela Mecánica de la Armada en Buenos Aires, en el antiguo Casino de Oficiales, que funcionó como el principal centro de detención clandestino durante la dictadura cívico-militar de 1976-1983. Como parte de una estrategia nacional para destruir la oposición armada y no violenta al régimen militar, el edificio del Cuartel de Oficiales de la ESMA se utilizó para mantener cautivos a los opositores que habían sido secuestrado –los llamados "desaparecidos"--- para interrogarlos, torturarlos y, finalmente, asesinarlos. La entrada del edificio, que se convirtió en museo en 2015, tiene una superficie de cristal, una "piel transparente" que recuerda los rostros de los desaparecidos. El Museo y Sitio de Memoria ESMA fue declarado oficialmente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en septiembre de 2023.

Placa conmemorativa del edificio de la AMIA (1999)
El memorial lleva los nombres de las 85 víctimas fatales del atentado terrorista perpetrado el 18 de julio de 1994, el más mortífero de la historia de Argentina. La placa se encuentra en la fachada del nuevo edificio situado en Pasteur 633, en el mismo lugar donde se encontraba la primera sede. El edificio original de la AMIA quedó completamente destruido en el atentado, un atentado suicida con coche bomba perpetrado presumiblemente por Hezbolá bajo las órdenes del régimen iraní. En mayo de 1999 se inauguró un nuevo edificio que alberga el centro comunitario judío y cuenta con varios monumentos conmemorativos a las víctimas.

Icónico pañuelo blanco usado por las Madres de la Plaza de Mayo impreso en la plaza central de Buenos Aires.
El pañuelo blanco es un símbolo de la lucha de las Madres, que desde 1977, marchan una vez a la semana llevando fotos de sus hijos «desaparecidos» entre 1976 y 1983. Los pañuelos, que originalmente invocaban los pañales de bebé, llevan bordados los nombres de sus hijos o familiares desaparecidos.

Arte callejero en recuerdo de la tragedia ocurrida en la discoteca República Cromañón en Buenos Aires, 2004.
El 30 de diciembre de 2004, una bengala pirotécnica, un dispositivo muy popular en las celebraciones de fin de año, desató un incendio en la discoteca República Cromañón, en el barrio de Once de Buenos Aires, matando a 194 personas e hiriendo a 714. El fuego prendió el techo y se propagó fatalmente cuando cerca de 3000 jóvenes, en su mayoría adolescentes de origen vulnerable, asistían a un concierto de la banda de rock local Callejeros en un local abarrotado. La mayoría de las víctimas murieron por inhalación de gases tóxicos. El propietario del local, el alcalde de Buenos Aires y funcionarios municipales fueron responsabilizados por la ausencia de licencias y controles. La esquina de la plaza Miserere, a pasos de la disco, se ha convertido en un santuario de las víctimas. Hay murales y grafitis por la capital recordando a los jóvenes que perdieron la vida.
